Joseph Blatter dimite ¿El comienzo de una renovación necesaria en la FIFA?


Resultó electo, por quinta vez, hace apenas 4 días. Joseph Blatter recibió de nuevo el respaldo de los delegados de la FIFA para ser presidente del máximo organismo del fútbol a nivel mundial. Pese a esto, el recién reelegido presidente ha decidido renunciar al cargo.

La causa parece clara: los escándalos surgidos estos últimos días en su cúpula, donde hasta siete directivos han sido detenidos por indicios importantes de corrupción. La designación de Rusia y Qatar para los mundiales de 2018 y 2022 está también bajo sospecha, tras destaparse que hubo una serie de pagos no debidamente justificados.

Blatter ha dimitido bajo el argumento de “una necesidad de reestructurar la FIFA”. Más bien hace falta una renovación, porque reestructurar es cambiar el orden de lo que ya existe. Todos esos delegados que le han votado siguen ahí, por lo que no es un problema de cambiar el orden de las fichas, sino de sustituirlas por otras que demuestren estar limpias.

Está muy claro que los altos organismos del fútbol, tanto a nivel nacional como internacional, están cada vez más infectados por la corrupción. Han dejado de ser entidades destinadas a favorecer y luchar por el fútbol, para convertirse en máquinas de producir dinero para enriquecer a unos pocos.

Para acometer una profunda renovación en la FIFA es necesario abrir la puerta de salida a quienes han demostrado que utilizan el fútbol para enriquecerse y dejar a un lado los valores del deporte. El poder del dinero y la influencia que este deporte tiene ha terminado de quebrantar definitivamente a este organismo.

El fútbol, pese a todo, es o debería ser simplemente un deporte, por lo que debe respetar una serie de valores y normas que le hagan seguir siendo solo eso, y no un sucio negocio empañado por la corrupción y la sospecha.

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La muerte de Tito Vilanova, un golpe para el barcelonismo


Muere Tito Vilanova, el ex entrenador del Barça

Incluso cuando hablaba de su enfermedad, Tito Vilanova desdramatizaba y se refería a la clínica como un taller por el que tenía que pasar con una cierta regularidad por exigencias de la ITV. La última parada ha sido mortal. Tito Vilanova ha fallecido a los 45 años en Barcelona víctima del cáncer en la glándula parótida que sufría desde 2011 y que le apartó del fútbol.

Había aprendido Tito a convivir tanto con su dolencia que suavizaba la situación más tensa, también la última, cuando informó a un pariente suyo que en lugar de acudir a su finca para descansar durante la Semana Santa ingresaría en la clínica Quirón de Barcelona. Tenía un virus y su sistema inmunológico no respondía después de que tampoco hubiera funcionado el tratamiento experimental que había seguido en Francia. No le dio mayor importancia, como si fuera una rutina, porque al fin y al cabo desde hace ya un tiempo Vilanova entraba y salía de la clínica, iba y venía del campo de fútbol en que jugaba su hijo Adrià con el juvenil B del Barça y de vez en cuando se pasaba a cenar por algún restaurante con su esposa Montse.

Aunque pretendía hacer una vida normal, la gente hablaba sobre su aspecto, sobre el pañuelo que cubría su cuello, sobre su gorro de lana, sobre sus relaciones con Pep Guardiola y también sobre lo bien que se estaba portando Sandro Rosell. Hubo algún amigo íntimo que dejó de visitarle porque le daba apuro verle y conversar sobre la vida con la entereza que hablaba Tito. Quizá por su carácter de ampurdanés (Bellcaire, 17 de septiembre de 1968), había aprendido a convivir con su dolencia, a relativizar su dolor, a desafiar a la muerte que anunciaba la maledicencia. Los propios médicos, o al menos algunos de los doctores que le trataban, preveían en abril del año pasado que podía afrontar la temporada con un renovado optimismo: “Me siento fuerte”, anunció para recaer poco después ante la sorpresa del club, de la clínica y de los oncólogos que le habían recomendado trabajar como el mejor de los remedios. Aquel día hubo quien sentenció en el club: “A la que dejas de ser entrenador del Barça, pasas a ser un enfermo común. No es la mejor terapia”.

El Barça le dio vida a Tito y Tito se desvivió por seguir en el Barça desde que regresó a la entidad en la temporada 2007-2008. Guardiola le llamó para que fuera su ayudante en el Barcelona B. Ambos eran buenos amigos desde que convivieron en La Masia. Aunque habían sido centrocampistas virtuosos, vivían el fútbol desde puntos opuestos: la rauxade Guardiola contrastaba con el seny de Tito. La mezcla funcionó estupendamente y si el filial consiguió el ascenso a Segunda B fue por el buen conocimiento de los rivales que tenía Tito, exjugador del Figueres, Lleida y Gramanet, además del Celta, Badajoz, Mallorca y Elche; técnico del Palafrugell; y director deportivo del Figueres y Terrassa. Ha dicho Guardiola que el título que más recuerda fue el de campeón de Tercera. Así se explica que no dudara en reafirmar a Tito como su segundo cuando al año siguiente llegó al Camp Nou. Guardiola procuró que a Tito no le faltara de nada y consiguió que Rosell le extendiera un contrato propio del mejor técnico de la Primera División.

El Marqués, como se le calificaba en sus tiempos de jugador de los equipos inferiores del Barça, el mismo que había perdido la plaza de interior en el filial de Lluís Pujol en beneficio de Danny Muller, por entonces novio de una de las hijas de Johan Cruyff, era ahora el complemento ideal de Guardiola, igual que cuando mandaban Cruyff y Carles Rexach. Tito preparaba la estrategia, aconsejaba fichajes como el de Cesc, sabía a quién y en qué momento había que cambiar, entendía a Messi y concedía entrevistas con el visto bueno de Guardiola. El Barcelona se convirtió en el mejor equipo del mundo a partir del tándem Guardiola-Vilanova, 14 títulos en 19 competiciones. Hasta que en una consulta relacionada con los problemas de oído que había tenido desde pequeño se supo que tenía un tumor en la glándula parótida del que fue operado en noviembre de 2011 cuando el equipo viajaba a Milán. El cáncer ya no abandonó a Tito mientras Guardiola se distanciaba del Barça.

Guardiola y Tito también se fueron separando y les fueron enfrentando de forma progresiva hasta llegar a la ruptura y más tarde a la reconciliación, cuando ya no había ni intermediarios ni familiares de por medio, ambos alejados del Barça. Quizá Pep quería que la historia acabara como había empezado y puede que Tito pretendiera asegurar el futuro de su familia y dirigir la transición del Barça. El título de Liga de 2013 avala las intenciones de Vilanova, a cuyo regazo se entregó la plantilla, agotada por la cultura del esfuerzo de Guardiola. No pareció un ataque de vanidad sino que, consecuente con su personalidad, Tito consiguió relativizar el papel del entrenador del Barça frente a la figura de Messi. Y si alguna vez se dio importancia fue para combatir el menosprecio de quienes ninguneaban sus conocimientos.

Iba y venía Tito, como si no hubiera pasado nada, no sufriera ningún mal, igual que si estuviera de paso por la vida y por el Barça.

Fuente | El País

El Real Madrid se proclama campeón de la Copa del Rey


Un rayo decidió la Copa. En Mestalla se apareció Usain Bolt con piernas de galés y puso al madridismo en el trono. Fue un colofón asombroso para una final que será recordada por el carrerón de Bale, que cuando ya les dolían los gemelos a todos, cuando el partido se encaminaba a la prórroga, se marcó un sprint olímpico de 50 o 60 metros. Llegó incluso a perder la cuerda al irse por la línea de banda, pero remontó ante un Bartra superado por un reto imposible y en los morros de Pinto le batió entre las piernas. Un broche de altura para un encuentro que el Madrid tardó demasiado en cerrar ante un Barça descosido en defensa y con poca chispa ofensiva, la que ahora no tiene Messi.

Bartra selló un empate de la forma más imprevista, con un cabezazo en un córner mal atendido por Pepe. Que los azulgrana marquen en un saque de esquina es un portento. Con Bale a punto de llevarse el MVP, Neymar remató al poste en el último suspiro. Con Casillas por el medio todo es posible.

Era el día señalado para Bale, máxime sin Cristiano en el cartel. A jugadores de su valor se les espera en días así. Y quién sabe si el día de Bale no habrá sido el de la puntilla final para ese exquisito Barça de los últimos tiempos. En dos semanas se le ha ido la Champions, casi la Liga y ahora la Copa. Lo más preocupante son las sensaciones que destila. Ha perdido el elixir, no tiene el aroma que le distinguía y le espera una profunda reconversión, lo que no le resultará fácil. Por sus embrollos institucionales y porque no se clonan todos los días generaciones como esta. El Madrid, por su parte, está vivo en todo.

Una decidida puesta en escena permitió al Madrid imponer su método, que el guion de la final fuera el que soñaba. El gol de Di María antes de los 10 minutos tuvo varias repercusiones. Retrató tanto al Barça como al Madrid. El primero carece de estructura defensiva y los remiendos no disimulan el descosido. Sin Valdés, sin Puyol, sin Piqué, la armadura es de plastilina. Sobre las cenizas defensivas de los azulgrana pisaron a toda mecha Isco, que le había birlado la pelota a Alves, Bale y Benzema, que movieron el balón a la velocidad de la luz, a la misma que llegó El Fideo frente a Pinto. Un gol a la contra, que también es un arte y está en el cromosoma de este Madrid.

En ventaja, el grupo de Ancelotti quiso custodiar el marcador, arroparse no lejos de su portero y desafiar a su adversario a la carrera. Al Madrid le gusta ser contundente en las áreas, son los territorios donde más a gusto se siente. Todo parecía a su gusto, pero hasta que Bale abrió gas cuando quedaban poco más de cinco minutos no supo matar el partido con todo el océano abierto y ante una zaga frágil. El individualismo del propio Bale, y la mala puntería de Benzema o Di María abocaron al Madrid a mantener el cuerpo a cuerpo hasta el final. Sobre todo tras pagar el descuido de Pepe con Bartra.

De inicio, ya fue Bale quien estuvo más de cerca de rematar a los barcelonistas, como Isco, al que se le cruzó el kilométrico Jordi Alba en el último suspiro. Al Barça le costó entrar en juego. Ha perdido expresividad, palpable en Messi, al que se le ha dormido el duende.

La Pulga siempre fue el genio al servicio del método, un método que hizo excepcional a este equipo. Pero hoy el modelo es confuso y hasta los héroes se han desteñido. El Barça no consigue ser lo que fue. Martino no quiere ser quien borre semejante sello, pero no logra introducir variantes que le permitan seguir en vigor. Lo mismo aparca a los extremos que tanto le dieron cuando Messi estuvo en la enfermería y Neymar aún estaba de embarque, que se encomienda a los pesos pesados para no alterar las jerarquías de la caseta. Entonces, cuesta adivinar el papel de Cesc, por ejemplo, llegador a veces, volante otras. Y con él al frente, Iniesta exiliado al extremo, no como volante, donde es un surtidor de primera. Muy difuso todo el muestrario.

Confiado en su macizo defensivo —al que incluso se sumó Isco como interior por la izquierda, bajo sospecha en esa faceta—, el Madrid logró secar al Barça, incapaz de dar la lata a Casillas. No asustaba Messi, Neymar se desquiciaba en guerrillas menores y apenas podía con Coentrão y Carvajal, y el asunto se reducía a una catarata de centros dislocados de Alves, costumbre en los últimos encuentros de los culés. Solo Jordi Alba, el tiempo que aguantó, lograba infiltrarse en las cercanías del capitán madridista.

En poco cambió el panorama para el Barça en el segundo tramo. Inofensivo casi siempre, cada latigazo del Madrid le hacía tiritar. Por enésima vez, Martino prescindió de Cesc para alistar primero a Pedro y luego a Alexis. La vía fue Bartra con su antinatural gol para los barcelonistas. Con la prórroga a un paso, Bale puso el turbo y del resto se encargó Iker Casillas, que con la vista mandó el balón de Neymar a un poste. Casillas y los milagros.

Fuente | El País

El Real Madrid, campeón de una Copa amarga para el Barça

Fallece Luis Aragonés a los 75 años


Luis Aragonés muere en una clínica de Madrid

El entrenador de fútbol Luis Aragonés, ex-seleccionador nacional, ha fallecido esta mañana en Madrid a los 75 años de edad, según han informado fuentes de la clínica Cemtro de Madrid, donde ingresó ayer. La causa de la muerte ha sido una leucemia que se le ha agravado en los dos últimos meses.

“Esta madrugada ha fallecido Luis Aragonés. Todos la familia atlética estamos de luto y enviamos un fuerte abrazo a su familia”, dice el comunicado del Atlético de Madrid en las redes sociales.

La trayectoria profesional de Luis Aragonés, conocido como el “Sabio de Hortaleza”, estuvo marcada por sus diferentes etapas al frente del Atlético de Madrid, club con el que conquistó un campeonato de Liga, tres Copas del Rey, una Supercopa de España y una Copa Intercontinental. Aragonés fue el técnico que dirigió a la selección española que se proclamó campeona de la Eurocopa 2008, disputada en Austria y Suiza.

El ‘Sabio de Hortaleza’, como se le conoció en el mundo futbolístico, vistió la camiseta de España en 11 partidos, y como técnico dirigió al Atlético de Madrid (en tres ocasiones), Betis, Barcelona, Espanyol, Sevilla, Valencia, Oviedo, Mallorca y al Fenerbahçe turco.

Fuente | Marca.com

Wawrinka gana su primer Grand Slam ante un Nadal con problemas físicos


Stanislas Wawrinka conquistó en Australia el primer Grand Slam de su carrera al derrotar a Rafael Nadal en la final. El suizo, al que no hay que quitar méritos tanto por su juego desplegado como por los rivales a los que ha ido doblegando en su camino hacia el título, se benefició de los problemas físicos que minaron las prestaciones del número uno del mundo.

La estadística está para romperla. Y si no que se lo digan a Stanislas Wawrinka. El suizo, que había perdido los 12 precedentes previos anteRafa Nadal-y sin hacerle un solo set- y había sido derrotado en sus 15 duelos previos ante números uno, firmó con victoria la primera final de Grand Slam de su carrera al imponerse al español por un marcador de 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3 del español tras dos horas y diez minutos de juego en un choque disputado en una abarrotada Rod Laver Arena.

Wawrinka saltó al tapete sin complejos y pronto se hizo con el timón del partido. Después de unos primeros juegos de tanteo en el fondo de pista, el suizo ganó terreno a sartenazo limpio. Jugando a la derecha de Nadal y buscando una y otra vez el contrapié del español, Stan firmó la primera ruptura del partido en un cuarto juego que levantó al público de sus asientos. Rafa se vio sobrepasado por un muro sólido, contundente y confiado. Wawrinka no cedió con su servicio y firmó el primer set a su favor tras salvar un 0-40 en el último juego. Era la primera manga que le ganaba al español en su carrera, una barrera superada que le iba a dar alas de cara al futuro más inmediato.

El pupilo deMagnus Larsson, ex deRobin Soderlingentre otros -el único jugador que ha conseguido ganar a Nadal sobre la arcilla de Roland Garros-, comenzó el segundo acto con la misma superioridad que mostró en el arranque. Firmó un juego en blanco al resto digno de enseñar en las escuelas de tenis donde exhibió uno de los reveses más bonitos -y efectivos- del circuito. La montaña se empinaba para Nadal, el reto se complicaba sobremanera. En esa tesitura Rafa pidió la asistencia del fisioterapeuta y se marchó al vestuario para tratarse -problemas de espalda- mientras Wawrinka discutía con juez de silla, director del torneo y todo aquel que pululara por su silla. Nadal volvió a la pista entre una mezcolanza de aplausos y abucheos, pero su cara era muestra de que el problema era más grave de lo que se podía intuir en un primer momento. No corría a las pelotas largas, su capacidad de reacción disminuyó sobremanera e incluso sufría a la hora de sacar -primeros servicios a no más de 140 km/h-. Aguantó en pista más por orgullo que por físico, pero apenas pudo ser sombra de sí mismo antes de ceder el segundo parcial.

Resurrección y ‘muerte’ de Nadal
Cuando todo el mundo advertía la retirada del balear y lloraba en su ‘entierro’, Nadal resucitó de sus cenizas. A pesar de la adversidad creyó que todo era posible y lo demostró tomando ventaja en el tercer acto (3-0). Estaba minado, física y mentalmente, pero se mantuvo a duras penas sobre el tapete estirando el chicle. Como el peso mosca que se mide a un peso pesado en el cuadrilátero, tiró de muñeca para contrarrestar sartenazos. Su esfuerzo tuvo premio y se hizo con el set dilantando el partido un capítulo más.

Las dudas se trasladaron de la cabeza de Nadal a la de Wawrinka. El español, lento en sus movimientos, el suizo estático en su reacción. Un combate de boxeo disfrazado de partida de ajedrez. Stan movió fichas con el break en el sexto juego, Rafa firmó contrabreak en una jugada maestra del séptimo y el suizo volvió a ponerse en jaque con una nueva ruptura que le permitió sacar para ganar. Cerró el puño, miró a su gente y advirtió que Rafa gesticulaba en exceso al otro lado de la red. El de Lausana no falló y entró de manera merecida en el Olimpo de este deporte.

Wawrinka, la imagen de la alegría, se convierte así en el tenista número 149 en conseguir conquistar un Grand Slam. Premio que lleva consigo el ascenso al número tres del ranking por primera vez en su carrera. Nadal, que tendrá que recuperarse para afrontar en breve la gira sudamericana que le llevará a Buenos Aires y Río de Janeiro, se va de Australia con el sabor agridulce que le deja la derrota en la final pero la ventaja que aumenta en lo más alto de la clasificación mundial.

Fuente | Marca.com

Schumacher sigue en estado crítico


Michael Schumacher sigue en estado crítico según el último parte médico ofrecido por el Centro Hospitalario Universitario de Grenoble donde se encuentra ingresado tras sufrir un grave accidente de esquí en la estación de Méribel.

“Está en una situación crítica. Se puede decir que su pronóstico vital está en entredicho. Su estado es muy grave”, dijo el doctor Jean-François Payen.

Los doctores que salieron en rueda de prensa no quisieron pronunciarse la evolución del heptacampeón del mundo de Fórmula 1. “Por el momento, no podemos decir nada sobre el destino de Michael Schumacher“, dijo uno de los médicos. “Es demasiado pronto para comentar sobre los posibles efectos en el paciente”, continuaron.

La realidad es que la vida de Schumacher sigue en peligro: “Podemos decir que Michael vive una situación comprometida muy grave“. Además, los médicos dejaron claro que si no Schumacher no hubiera llevado casco, estaría muerto: “Una persona que hubiese sido víctima de ese choque sin casco no habría llegado hasta aquí”.

Los galenos confirmaron que el ex piloto alemán sigue en coma: “Schumacher sigue en coma. Nuestro objetivo es limitar el aumento de la presión intracraneal”. El doctor Jean-François Payen añadió que el objetivo de los médicos es “asegurar la correcta oxigenación del cerebro”.

Las posibilidades estadísticas de una muerte precoz tras sufrir un traumatismo craneal severo como el de Schumacher son de entre el 40 y el 45 por ciento, según el jefe del servicio de anestesia y reanimación del hospital de Grenoble informa EFE.

“En los decesos precoces en traumatismos craneales graves, si se mira la literatura médica, se habla del 40 al 45 por ciento de pacientes”, declaró a la emisora “RMC” el doctor Jean-François Payen. Pero “hay pacientes que salen”, precisó el médico. “Son cifras estadísticas y yo no trabajo sobre estadísticas, sino sobre pacientes. Así que, vamos a trabajar”.

schumacher en estado crítico

Jesé evita el desastre del Madrid


El bombo echó a rodar y se sortearon los premios en Mestalla. El partido fue una lotería y el Real Madrid volvió a ganar en territorio comanche por quinta vez consecutiva en Liga. Los de Carletto mantienen el fuerte pulso de los líderes y lo hicieron sudando la gota gorda. Un gol de Jesé en el 82′ decidió un encuentro tan pasional como impreciso.

El Real Madrid estaba dejándose la cabeza en Mestalla. Los dos goles que recibió fueron calcados y señalaron a Sergio Ramos, que fue derrotado por alto. Mathieu y Piatti, que no es muy alto, marcaron con la testa e igualaron por dos veces el resultado que habían movido Di María y Cristiano.

El Valencia se encendió en la segunda mitad y jugó con el corazón. El Madrid tuvo muchos problemas y no encontró el fútbol que quiso buscar al principio. Cerca del final, le salvó Jesé. Xabi Alonso fue al suelo y robó en la frontal, Modric jugó con el canario y éste no se lo pensó. Pudo pasarla, pero chutó a portería y se la tragó Guaita, que no pudo sacar una bala que tenía que defender su escudo. Fue gol y el Madrid respiró cuando los puntos comenzaban a volar por la ventana.

Cristiano, en fuera de juego 
El equipo local tuvo claro su plan. Pensó antes de actuar y en la primera parte lo hizo esperando al Madrid. Cristiano no pudo estar más perseguido. Se tuvo que quitar a los murciélagos de encima. El Madrid no jugó mal, pero no brilló. No hubo noticias de Isco, tampoco de Benzema, que tendrá más moratones que otra cosa. Los de azul no encontraron el juego, tampoco el Valencia, que actúa mejor en pocos segundos que cuando le das el balón, que era una patata caliente.

Cerca de la media hora, llegó el primer gol y se lo apuntó Di María. Ángel lo hizo muy rápido. Controló, pisó área y soltó un zurdazo inapelable. El Valencia no pudo discutirlo.

El equipo che tuvo la virtud de responder, y por dos veces. Bernat, veneno para el Madrid, puso el balón en la cocina y por allí apareció el ratón Piatti para llevarse las galletas de la estantería en el 34′. Igual marcó Cristiano en el 40′, pero él lo hizo rematando completamente solo con sus centímetros. Estaba en fuera de juego. No fue su noche, pero su huella quedó en el césped.

Mal de altura 
No sabemos qué pasó en el vestuario, pero el Valencia salió echando fuego por la boca. El conjunto local encontró su sitio y apretó al Madrid, que comenzó a pasarlo francamente mal. El gol de Mathieu (62′) a la salida de un córner se veía venir. No lo vio Ramos, al que vienen bien las vacaciones.

El Valencia había vuelto a empatar y Ancelotti metió a Jesé por Isco. Luego dio entrada a Carvajal y su sola presencia se notó. El Madrid insistió por la derecha cuando podía pasar de todo y el boleto ganador lo tenía Jesé. Disparó y cantó el premio gordo de ganar en Mestalla. El año que viene será otra historia.

Fuente | Marca.com

Al Madrid le toca la lotería